No sé cree en la existencia del monstruo hasta que sus huellas empiezan a enseñar una realidad que jamás se quiso aceptar.
Al no haber una vacuna y no saber específicamente contra que se está batallando sin cesar no puede haber un tratamiento específico garantizado; ese es el caso del COVID-19, que ha venido a generar una revolución de interpretaciones y de formas de atención adecuadas, que hasta ahora no han marcado caminos definitivos, sin embargo las autoridades de todas las índoles han generado múltiples indicaciones de prevención cuyo personaje principal es el ser humano mismo, quien al hacer caso omiso a todo ello, está detonando las estadísticas de contagio echando culpas ajenas cuando se sabe que en toda acción siempre habrá un responsable.
Con el contagio se demuestra un camino que conduce a la muerte ya que el COVID-19 utiliza muchos factores para esos funestos resultados; síntomas respiratorios que degeneran en situaciones más graves, también puede producir embolias, trombosis, infartos, hemorragias y con todo ello, tal vez daño cerebral, o sea, que puede afectar desde la piel hasta la sangre. ¡Qué no se entiende, que con el contagio no hay defensas para las múltiples enfermedades que el organismo presentar! ¡El COVID 19 ataca todo el organismo! ¡Es verdad que alguien muere por un infarto, pero la causal del infarto fue el COVID 19! ¡Ahorita todo puede ser COVID 19! Si continúan los contagios es por TÚ culpa, si, porque no te quedaste en casa, porque no hiciste caso de las indicaciones de prevención! ¡Por qué llevaste al virus a tu casa, a la de tus padres, a la de tus amigos de la comunidad! ¡Tu eres joven y puede no pasarte nada, pero a ver si aceptas ver morir a los tuyos sin sentimiento! El COVID-19 no es un juego, no conviertas a los tuyos ni a tu comunidad en simples estadísticas.
¡HAY QUE ACTUAR CON CORDURA Y ACATAR LAS INDICACIONES DE PREVENCIÓN Y DE ATENCIÓN¡ ¡SOMOS UNO,SOMOS TODOS, Y JUNTOS VAMOS A SALIR CON BIEN DE TODO ESTO!