Entre el desánimo y la incertidumbre se encuentra el sector pesquero del Estado ante el difícil panorama que se presenta previo al arranque de la temporada de captura del pulpo, prevista para el primer día del mes de agosto, y que podría aplazarse, debido a los estragos que está ocasionando la pandemia del coronavirus en el mundo, que desde hace varios meses mantiene cerrados los mercados de exportación.
En estos días, los pescadores viven en una situación crítica, pues su economía ha estado bastante afectada ante los meses de confinamiento por el coronavirus, la baja captura y el cierre de los mercados internacionales , una de sus principales fuentes de ingresos, al grado que en estos momentos no tienen ni siquiera los recursos necesarios para comprar los insumos y avituallar sus embarcaciones.
En años pasados, a estas alturas los pescadores estaban ya en plena faena, alistándose para la tan esperada temporada de captura del pulpo, que representaba una buena oportunidad para mejorar su economía, sin embargo hoy la situación es diferente, están de brazos cruzados , sin dinero para comprar los cordeles ni las jimbas ymuchos van a tener que pedir prestado o empeñar sus objetos de valor.
Ante el futuro incierto de la actividad pesquera, los compradores no están soltando los recursos a pescadores y permisionarios como en años anteriores, pues están desanimados al no tener mercado para comercializar los productos en el extranjero, además de que muchos de ellos, empresarios yucatecos, principalmente, aún conservan en bodega productos que el año pasado no se pudieron vender.
Los mismos pescadores reconocen que han recibido apoyos de los tres niveles de gobierno, pero que estos han sido insuficientes para paliar la crítica situación en que viven, ya que su economía ha quedado por los suelos, la pesca ha sido uno de los sectores más golpeados severamente, afectada desde principios de año con los frentes fríos y ahora con la pandemia que les ha venido a dar la estocada final.
En Isla Arena, el permisionario Abraham Molas Gómez dice que a pocos días de iniciar la captura del pulpo no se ve un panorama halagador, por el contrario, hay desanimo pues para que cada permisionario pueda activar sus embarcaciones tiene que invertir y aunque finalmente tuviera buenas capturas del molusco, de nada le va a servir si los mercados europeo y asiático siguen cerrados por la pandemia.
Esta situación pone en la incertidumbre el inicio de la pesquería tradicional, ante la falta de mercado para ofertar el producto y podría llevar a las autoridades de pesca a tomar medidas y postergar para dentro de dos meses el inicio de la captura del molusco, pues dicen que aunque la veda termine el 31 de julio, es un hecho de que los mercados de comercialización seguirán cerrados por lo menos un mes más.
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA…
EN TENABO, los habitantes se quejan por el abandono de sus autoridades y el acelerado crecimiento que ha habido en los últimos tiempos del problema de alcoholismo principalmente del que se vende en forma clandestina, que aseguran con la anuencia de las mismas autoridades día con día se ha ido incrementando en perjuicio de las familias que viven en pobreza. En plena pandemia y cuando está declarada la total Ley Seca son las mismas autoridades las que se encargan de promover el vicio al cerrar los ojos y hacer como que no pasa nada, permitiendo a los funcionarios, amigos y familiares vender alcohol a diestra y siniestra con plena impunidad. Los que aquí viven dicen que lo reprochable del asunto es que quienes tienen a su cargo combatir este cáncer social son quienes lo alientan y hablan de una funcionaria de la Comuna tenabeña de nombre Martha Cen Ramírez, quien para puras casualidades tiene como comisión en el Ayuntamiento la regiduría de Mercados, Bares, Cantinas y Panteones y quien es señalada por los mismos tenabeños por ser, junto con el tío de la alcaldesa, Cesar Uc Moo y el ex diputado del verde ecologista, Carlos Martínez Cisneros, quienes encabezan la larga lista de clandestinos en este municipio. Del asunto, dicen que, desde luego, tiene pleno conocimiento la promotora de la cuarta transformación en Tenabo, María del Carmen Uc Canul, quien fiel a su costumbre y ante el problema le escurre al bulto, hace como que la virgen le habla, finge demencia y permite que este cáncer social siga creciendo sin hacer nada para solucionarlo.
EN CALKINÍ dicen los ciudadanos que no hay autoridad y cada quien hace lo que se le pega en su regalada gana y para ejemplo señalan el caso de los señores taxistas de las agrupaciones Tuu’ tipi K’in y los de la Untrac, que junto con las agrupaciones de mototaxis mantienen cerrado los alrededores del parque principal, que utilizan como estacionamiento para sus unidades. A la inquietud de la ciudadanía se han unido y han estado “atizando el fuego”, las otras agrupaciones de taxistas que alegan que a ellos si se les ha hecho buscar lugares aledaños para tener su estacionamiento particular, mientras que a los de los taxis rojos y a los blancos de la Untrac, cuyo líder es un funcionario de la Comuna Calkiniense, se les apapacha y consiente su terquedad de mantenerse en ese espacio que es parte del parque principal. Sería bueno que el alcalde Roque Sánchez Golib ponga orden en este asunto y que intervenga también el Instituto Estatal del Transporte (IET) y haga que los prestadores de servicios, en este caso los taxistas, cumplan con los requisitos, incluyendo un estacionamiento donde puedan arribar, subir y bajar pasaje, y no ocupar los espacios públicos que son destinados para los ciudadanos.“O todos hijos, o todos entenados”, dicen.
LA QUE de plano ni pinta ni da color es la alcaldesa de la Junta Municipal de Pomuch, Noemí Arceo Trinidad, ahijada del ex alcalde panista Modesto Arcángel Pech Witz, a quien a diario le llueven los reclamos ciudadanos por el abandono en que se encuentran los principales servicios públicos, agua potable, alumbrado y el mal estado de las calles.Dicen que la presidenta, a casi dos años de estar en la Junta Municipal ha hecho de todo menos trabajar por el bien de su pueblo que la eligió y le brindo su confianza, pues nada de lo que ofreció en su campaña política ha cumplido. En estos días de la pandemia por el coronavirus que ha afectado también a esta comunidad, el Palacio Municipal de Pomuch se encuentra vacío como un verdadero elefante blanco y la alcaldesa y su séquito brillan por su ausencia, mientras el pueblo sufre las calamidades y la falta de apoyo de la autoridad. Hay aspectos importantes en los que la ciudadanía ha estado pidiendo muy frecuentemente el apoyo de la autoridad y son por el pésimo alumbrado público, el deficiente servicio de agua entubada que no llega a las familias y el deprimente estado de las calles, muchas de las cuales además de dar un mal aspecto, están convertidas en enormes cráteres y lodazales que impiden el tránsito vehicular. La apatía e indolencia de la alcaldesa pomuchense tiene enardecidos a los habitantes del llamado Pueblo Mágico, que ya le están contando los días, las horas y hasta los minutos para sacarla de la Junta Municipal en donde dicen ha resultado un auténtico fracaso, pues dicen que solo llegó al cargo para servirse con la cuchara grande y robarse el dinero del pueblo.
HASTA LA PROXIMA…
