El que no sabe llevar su contabilidad por espacio de tres mil años se queda como ignorante en la oscuridad y sólo vive al día. Goethe.
Números fríos que no coinciden con la realidad que se está VIVIENDO en todo México; anuncios en los medios de comunicación por parte de autoridades de que los centros hospitalarios tienen equipos y espacios para atención cuando la gente se está muriendo en las calles y en los estacionamientos de los hospitales por no haber sido ingresados por falta de espacio.
Gobernantes impuestos por dedos milagrosos que ahora se desafanan de la responsabilidad para echarle toda la culpa a la incompetencia y a la falta de democracia que trajo como consecuencia una pandemia convirtiendo la sana convivencia en un pandemónium generalizado.
A quien culpar de las mentiras si siempre se ha sido en todo una mentira; a quien culpar de la inequidad si ésta se ha dado con la autorización de todos; a quien reclamarle si en medio de todo esto y ante el dolor de otros, lo que parece no importar, se está preparando al próximo proceso antes de entregarse de lleno a la responsabilidad de ver por el bienestar de quienes aún siguen confiando y son los que verdaderamente sufren las consecuencias de hacer ricos, a costa de su pobreza y de su vida misma. ¡HASTA CUANDO SAN DEDO BENDITO!¡HASTA CUANDO CONCIENCIA CIUDADANA!
