El peor virus que rompe la tranquilidad ciudadana no se encuentra en la Pandemia sino en la generación y proliferación de noticias falsas, acompañada de rumores malintencionados (fake news).
Desafortunadamente las noticias amarillistas envuelven sucesos y hasta a personas enmedio de una tormenta de destrucción tan solo por la mezquindad de quien o quienes persiguen venganzas personales o ambiciones y frustraciones de impotencia y amargura personal.
No sé puede romper con chismes un trabajo demostrado, ni se vale generar panico social ante situaciones que se merecen toda nuestra atencion y participación ciudadana.
Antes de abrir vista y oídos a rumores hay que comprobar la veracidad del hecho y así entre todos, rompemos el amarillismo destructor y juntos recuperamos la armonía de una sana y equilibrada convivencia. No es echar culpas a quienes lo originan sino aniquilar la mentira desde el principio con la determinación de todos.
